miércoles, 14 de octubre de 2009




Calentamiento global

Es un término utilizado habitualmente en dos sentidos:

  1. Es el fenómeno observado en las medidas de la temperatura que muestra en promedio un aumento en la temperatura de la atmósfera terrestre y de los océanos en las últimas décadas.
  2. Es una teoría que predice, a partir de proyecciones basadas en simulaciones computacionales, un crecimiento futuro de las temperaturas.
Algunas veces se utilizan las denominaciones cambio climático, que designa a cualquier cambio en el clima, o cambio climático antropogénico, donde se considera implícitamente la influencia de la actividad humana. Calentamiento global y efecto invernadero no son sinónimos. El efecto invernadero acrecentado por la contaminación puede ser, según algunas teorías, la causa del calentamiento global observado actualmente.

Los Gases de Efecto Invernadero invierten la tendencia al enfriamiento del Ártico.

El nuevo estudio, publicado el día 4 por la revista Science, es el primero en cuantificar un enfriamiento generalizado en todo el Ártico década, por década que está relacionado con un ciclo de aproximadamente 21.000 años de oscilación
de inclinación de la Tierra en relación con el sol. Durante los últimos 7.000 años, el momento en que la la Tierra pasa más cerca del Sol se ha desplazado desde septiembre hasta enero. Esto ha reducido gradualmente la intensidad de la luz solar que llega al Ártico en verano, cuando la Tierra está más lejos del sol.
El análisis de la temperatura del equipo de investigación muestra que las temperaturas de verano en el Ártico, de acuerdo con la reducción de la energía del Sol, se enfría a una tasa promedio de aproximadamente 0,2 grados centígrados cada mil años. La temperatura finalmente tocó fondo durante la “Pequeña Edad de Hielo”, un período de enfriamiento generalizado que duró aproximadamente desde el siglo 16 hasta mediados del siglo 19.
A pesar de que el ciclo orbital que produce el enfriamiento continúa, fue modificado en el siglo 20 por el calentamiento inducido por el hombre. El resultado es que las temperaturas de verano en el Ártico en el año 2000 fueron alrededor de 1,4 grados C más altas de lo que habría podido esperarse de la refrigeración cíclica.
“Si no hubiera sido por el aumento de la producción humana de gases de efecto invernadero, las temperaturas de verano en el Ártico se habrian enfriado gradualmente a lo largo del siglo pasado”, dice Bette Otto-Bliesner, científico del NCAR que participaron en el estudio.

Los resultados se han obtenido del estudio de los sedimentos de algas, cantidad y grosor de los mismos, de los lagos de la zona y del estudio de los anillos de los troncos de los árboles.

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